No hay nada como tener un reptil o una rana venenosa en su salón para causar sensación, a menos que prefiera tener un oso negro o un chimpancé. Pero esta moda de adquirir mascotas exóticas amenaza a muchas especies de animales.
Para luchar contra esta tendencia que vacía los bosques y los ríos de su fauna, los 178 países miembros de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), reunidos en Bangkok, intensificaron la protección de decenas de especies de tortugas, entre ellas la emblemática estrellada de Birmania.
No hay comentarios:
Publicar un comentario